Jugar, jugar

“Todo esto me interesaba prodigiosamente. Aunque hubiese podido de antemano adivinar los más sólidos hilos que ligaban a los actores bajo mis ojos, ignoraba los secretos y resortes de este Juego”

Alexéi Ivánovich, en “El jugador” de F. Dostoievski

No hace falta que explique acá la importancia del juego, el juego es una de las formas más vitales de comunicación, diría por instinto que es casi la primer forma  en la que aprendemos a comunicarnos, es decir, a interactuar con los demás pero también a interactuar con nosotros mismos. Así que juego y comunicación están terriblemente unidos. Si bien se asocia el juego con la infancia, no es exclusivo de ésta. Por otra parte el juego es cosa seria, no es una estupidez ni una banalidad. Pero de lo que hoy quiero hablar, es de la relación que se establece entre medios de comunicación y juego, y para hacerlo voy a empezar con mi infancia.

Cuando yo era chica veía tele, no eran 300 canales las 24 horas del día, pero veía tele y me gustaba. Crecí viendo la serie “Combate”, películas sobre el medioevo, lugares exóticos, aventuras, exploraciones y guerras. Paralelamente jugué a ser un soldado, a ser Robin Hood (adoraba jugar a los caballeros de la Edad Media), a que estaba en una isla desierta y “pescaba” hojas para alimentarme, a “Tarzán”, tuve la suerte de vivir en una casa con jardín y me subía por horas a ramas que me hacían de casa y me protegían de tribus salvajes y desde donde descubría otra perspectiva del mundo.  También jugaba a Meteoro en el “Escarabajo” de mi papá. Para mí, la relación entre medios y juegos es clarísima. Son esos los juegos que más recuerdo, juegos que duraban horas y mamá tenía que llamarnos para que entráramos. Y eso que aún no leía, cuando empecé a leer mi mundo de juego se multiplicó.

La relación entre juegos y adultos se nos desdibuja un poco, y cuando lo hacemos, sentimos que estamos perdiendo el tiempo, pero…¿en qué parte de las reglas decía eso? Recuerden, mis queridos jugadores, que si no lo prohiben las reglas, entonces está permitido. Esto lo tenían muy claro los adultos del siglo XIX. Hombres y mujeres que no disimulaban su asombro frente a los medios. Eran épocas felices cuando no hacía falta despreciar a los medios (especialmente a los audiovisuales) para hacerse el intelectual. Antes de la llegada del cinematógrafo se inventaron los juguetes ópticos, estos juguetes estaban basados en el fenómeno de la persistencia retiniana, fenómeno que hace  que cualquier imagen que veamos se grabe en nuestra retina durante un breve instante, y a partir del cual podemos crear la ilusión de movimiento. De más está decir que adoro estos juguetes. Les muestro aquí a algunos de ellos:

El taumatropo: es un simple disco con hilos en las extremidades de su diámetro. Sobre cada cara hay un dibujo de modo tal que al hacer girar sobre un eje el disco, se ven simultáneamente los 2 dibujos.

El fenaquitoscopio: es una sucesión de varios dibujos de un mismo objeto, en posiciones ligeramente diferentes, distribuidos por una placa circular lisa. Cuando esa placa  gira se crea la ilusión de una imagen en movimiento.

El fusil fotográfico: consiste en un dispositivo fotográfico que funciona tal como lo hacían los fusiles de esa época, pero que en lugar de disparar balas, tomaba fotografías a una alta velocidad para lograr el efecto deseado.

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3 pensamientos en “Jugar, jugar”

  1. Allá, en lo lejanos años ´70, los sábados por la mañana había un programa llamado “Cineclub infantil” conducido por Víctor Iturralde. En una época en donde poco había para ver, él pasaba cortos de animación, stop motion, rarezas de donde sea. Cosas que ni hoy con 120 canales podemos ver (un anticipo de Caloi en su Tinta, en donde también colaboró). Y enseñaba cómo hacer “cine”. Dibujando cuadrito por cuadrito, pintando y pegando celuloides, papeles, etc. Gracias a él mis cuadernos estaban dibujados en su margen interno con “monitos” que corrían saltaban o peleaban. Te juro que muchas veces cuando revuelvo en mi cabeza y busco porqué sé algo que sé, encuentro que ese señor me hizo jugar y jugando me hizo aprender. Gracias por tu post!

    Más info sobre Víctor Iturralde
    http://www.revistacriterio.com.ar/cultura/iturralde-pionero-de-los-cine-clubes-infantiles/

    1. Gracias por la info de iturralde, la verdad es que no lo conocía. Me fascinan esas historias. Yo tenía un librito minúsculo que en su margen superior derecho tenía unos dibujitos, y cuando pasabas las hojas rápido con el dedo gordo ocurría lo que tenía que ocurrir. Maravilloso.

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