Huella narrativa: Qué me dejó el MOOC de #escenariostec

Cuatro semanas intensas del primer MOOC de la UBA. Mucho por leer, mirar, crear, compartir. Mucho por aprender. Pero la pregunta fundamental es ¿Para qué?

Preguntarse para qué tiene que ver con encontrarle un sentido profundo a aquello que estamos haciendo. No se trata de anécdotas, de circunstancias, se trata, de verdad, de algo que nos transforma, de algo que – en mayor o menor medida – nos hace ver el mundo desde otra perspectiva.

Esta semana leía al uruguayo Gonzalo Frasca en una excelente entrada acerca de, (precisamente): “De verdad, ¿Para qué enseñamos lectura y matemáticas?”Leía y cada vez, me quedaba más claro que, si lo único que hace la escuela, la facultad, un MOOC o la mar en coche es darnos información, no es suficiente. Me encanta cuando en tercer año mis alumnos se enfrentan por primera vez a la materia de Comunicación y arrancamos con los modelos que piensan a la comunicación como simple transmisión de información y aquellos que plantean que la comunicación es intercambio, poner en común. La diferencia sutil entre pensar en una simple transmisión de información o, en una construcción hecha en base a la información que intercambian muchos, es fundamental. Retomar la información que me llega y apropiármela, usarla para determinadas cuestiones, eso es lo importante. Es ahí cuando ocurre el conocimiento y la información tiene sentido.

Primer aporte del MOOC: son tantos y tan variados los intercambios que es imposible no pensar en posibles aplicaciones sobre lo que estamos haciendo (esto me sirve para tal cosa, ahora entiendo mejor esto otro, etc). Entonces, los MOOC, las redes sociales, los PLE son útiles básicamente para intercambiar información pero…después ¿qué?

Como decía al principio: fueron muchas cosas, y entre ellas, varias cosas para hacer. Hice, por primera vez, cosas que no había hecho antes: usar paddlet, participar en una actividad con un montón más en un mapa de google, editar un artículo en wikipedia en algo que se llama editatón (epa!). También volví a hacer cosas que ya había hecho: pensar con otros en foros variadísimos, escribir en este blog como si pensara en voz alta, crear un documento colaborativamente….uf! me cansé. De nuevo, la pregunta es ¿Para qué?

No tengo una respuesta, pero, volviendo de nuevo al texto de Frasca, la importancia de hacer y de experimentar radica en que uno ha perdido el miedo al error, uno se posiciona frente a los obstáculos y uno se pregunta y decide cómo resolver. Entonces lo que me deja #escenariostec son esas ganas de ver cómo voy a aplicar todo lo que aprendí cuando, otra vez, vuelva al aula y tenga que crear una clase nueva e interesante cada día.

Para cerrar, les comparto una charla de pasillo que tuve con un alumno y que me dejo pensando acerca de las nuevas tecnologías y de cómo se aprende en la vida real.

Resulta que él tiene otra vez que levantar algunas materias y me dijo: “y…tengo que estudiar“, entonces yo le contesté que en realidad, él tenía que aprender, y entonces le pregunté: “¿Sabés cómo aprendí a cocinar?” Me contestó con toda naturalidad: “Mirando videos en Youtube“.

No.

Simplemente, Youtube, no existía.

Le expliqué que  cuando me hice independiente contaba con una cantidad x de dinero (que no era mucha: eran los ´90 y yo era una jovencísima madre desocupada tratando de hacer la facultad). Eso era un problema real. Entonces iba al supermercado y me fijaba qué podía comprar con el dinero que tenía, y luego, qué comida podía hacer con esos ingredientes. Yo aprendí a hacer fuccilli al fierrito por estas razones: lo más barato era comprar harina, huevos y una lata de tomates, pude ver e imitar a mi suegra, Chiche, amasar  con un fierrito (que en mi caso se transformó en una aguja de tejer pues obviamente era lo que tenía); y básicamente porque teníamos que comer.

No leí recetas, no memoricé proteínas, no estudié gastronomía y no, no existía youtube (gracias por recordármelo, chiquito). Lo que sí pasó es que tenía un problema, tuve que experimentar, tuve que pedirle ayuda a otros y, fundamentalmente tuve que hacer: experimenté. Así es la vida, y así deberían ser las aulas: un lugar donde animarse.

Tengo que decir que todo lo que experimenté en este presente real en #escenariostec a  va a dar sus frutos cuando lo aplique en situaciones reales, en un futuro posible.

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3 pensamientos en “Huella narrativa: Qué me dejó el MOOC de #escenariostec”

  1. Excelentes reflexiones!!!! y es totalmente real, ” lo posible” está en las aulas!!!!! allí cuando nos animamos y nos arriesgamos está lo real y lo posible….

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